Expresiones idiomáticas en español: 12 que debes conocer
Las expresiones idiomáticas son frases cuyo significado no se entiende palabra por palabra. Si las traduces literalmente, no tienen sentido: «costar un ojo de la cara» no tiene nada que ver con los ojos. Aprenderlas te ayuda a entender conversaciones, series y canciones, y hace que tu español suene más natural.
Cómo funcionan
Cada expresión es una unidad fija: no se pueden cambiar las palabras ni el orden. Se conjugan los verbos con normalidad («meto la pata», «metió la pata»), pero el resto de la frase se mantiene. Lo importante es aprenderlas completas, con un ejemplo.
Doce expresiones muy usadas
- Estar en las nubes: estar distraído, pensando en otra cosa. «No me escuchas: estás en las nubes».
- Costar un ojo de la cara: ser muy caro. «Ese coche cuesta un ojo de la cara».
- Meter la pata: cometer un error, sobre todo decir algo inoportuno. «Metí la pata al preguntarle por su trabajo».
- Ser pan comido: ser muy fácil. «El examen fue pan comido».
- Tomar el pelo: bromear con alguien o engañarlo con una broma. «¿Me estás tomando el pelo?».
- No tener pelos en la lengua: hablar con franqueza, sin filtros. «Mi abuela no tiene pelos en la lengua».
- Estar hecho polvo: estar muy cansado. «Después del viaje estoy hecho polvo».
- Dar en el clavo: acertar, decir justo lo correcto. «Con ese consejo has dado en el clavo».
- Ponerse las pilas: empezar a esforzarse y actuar con energía. «Si quieres aprobar, tienes que ponerte las pilas».
- Echar una mano: ayudar. «¿Puedes echarme una mano con la mudanza?».
- Hablar por los codos: hablar mucho. «Mi vecina habla por los codos».
- Ser uña y carne: ser inseparables. «Esos dos amigos son uña y carne».
Una advertencia sobre el uso regional
El español tiene muchas variantes. Estas expresiones se entienden en casi todo el mundo hispanohablante, pero algunas son más frecuentes en ciertos países, y cada región tiene las suyas. Cuando escuches una nueva, pregunta dónde se usa antes de incorporarla a tu vocabulario.
Cómo aprenderlas sin agobiarte
- Una o dos por semana. Aprender demasiadas de golpe hace que se olviden.
- Con ejemplo propio. Escribe una frase sobre tu vida con cada expresión.
- Escúchalas en contexto. Las series y los pódcast son ideales; mira nuestro artículo sobre series y pódcast.
- Úsalas con alguien. Una clase con un tutor, como las que explicamos en la reseña de italki, es el mejor sitio para probarlas.
Cuándo conviene usarlas
En conversación informal son muy naturales. En un correo o una carta formal, mejor evita la mayoría; para eso puedes consultar nuestra guía de correos formales. Y si buscas más vocabulario útil, mira cómo aprender vocabulario de forma eficaz.